IMPONEN
A GARCÍA PONCE LA MÁXIMA PRESEA YUCATECA
El
escritor yucateco Juan García Ponce añadió un logro
más a su ardua y noble profesión de crear mediante la palabra:
un Congreso local dividido por las pugnas partidistas le otorgó
la medalla Héctor Victoria Aguilar, con la cual se premia a los
intelectuales destacados del estado.
Emotivo resultó el homenaje para Juan García Ponce y todavía
más su discurso en voz de su inseparable secretaria María
Luisa Herrera Ruiz. Incluso se dio tiempo para bromear y salpicar su mensaje
con el característico humor yucateco. ''Soy yucateco y ese es mi
máximo honor'', sostuvo el escritor.
El diputado local Pedro Oxté Conrado, de la comisión que
otorga la presea, se aventó un discurso al más puro estilo
priísta -partido que representa-; al final se dio cuenta de que
a su lado estaba el homenajeado. Claro que el evento sirvió al
legislador para conocer, finalmente, a García Ponce.
Dos semanas atrás, Oxté Conrado había admitido que
no conocía ni un ápice de la obra del yucateco y que menos
leía novelas, como no sean las del Libro Vaquero. Acerca de la
designación, el también dirigente obrero afiliado a la CROC
señaló que le ''llamó la atención'' la trayectoria
del escritor y que sabía ''o le dijeron'' de su importancia.
El discurso de García Ponce ocasionó una sonora ovación
en el recinto legislativo, a la mitad de su capacidad: ''Contra viento
y marea estoy vivo y a lo largo de mi vida, que ya casi me pesa demasiado,
he recibido muchas distinciones. Entre ellas mencionaré solo dos:
la Cruz de Honor por Ciencias y Artes de primera clase otorgada por la
República Austriaca y el Premio de Literatura Latinoamericana y
del Caribe Juan Rulfo, que además tenía la enorme ventaja
de ser no sólo un importante reconocimiento, sino de contar con
100 mil dólares, de los cuales vivo hasta ahora y espero vivir
hasta mi muerte que, dada mi edad, no puede estar muy lejos. Pero nada
de eso me causa tanto gusto y tanto honor como ser premiado en Mérida''.
Con su característica vivacidad literaria, el autor de El canto
de
los grillos hizo un espacio para bromear y lanzó una bomba a la
yucateca: ''Quisiera ser la cicatriz/ que tienes en tu bobosh (nalgas
en lengua maya)/ para que al hacer chichís (acto sexual)/ me rasques
un poco, bosh (yucateco)''.
Para finalizar, Juan García Ponce dio las gracias muy en su peculiar
estilo: ''Ahora soy viejo y ni siquiera puedo escribir por mí.
Desde hace casi 13 años María Luisa Herrera lo hace por
mí. Gracias a ello puedo hacer que diga ahora una vez más
gracias, muchas gracias, porque mi Yucatán supone que soy un yucateco
destacado. Gracias''.
Después, la fotos familiares, los saludos del gobernador Patricio
Patrón Laviada; de la alcaldesa de Mérida, Ana Rosa Payán
Cervera, panistas distanciados entre sí, y, por supuesto, el reconocimiento
del diputado Pedro Oxté Conrado, quien, ahora sí, conoció
al homenajeado.
Texto
de Luis A. Boffil Gómez, corresponsal
La jornada, 12 de enero, 2003
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