| Difícilmente
puede encontrarse una vida tan singular como la de Pierre Klossowski.
Fue hijo de Baladine Klossowska y Erick Klossowski. Él era crítico
de arte; ella pintora, y entre sus méritos está el haber
encontrado el castillo en ruinas casi, y por supuesto sin ninguna de las
exigencias de servicios, que, arreglado más o menos para ser habitado,
fue el luego famoso castillo de Muzot donde Rilke, después de una
paciente impaciente espera de diez años, escribió Las elegías
del Duino y Los sonetos de Orfeo. El primer verso le había sido
dictado por el espíritu de la inspiración en otro castillo,
el de Duino, en 1912. Siendo capaz tan sólo de escribir unos cuantos
versos, Rilke realizó en Muzot durante unos días Las
elegías del Duino y además Los sonetos de Orfeo.
El castillo estaba en el valle del Ródano. Ahí recibió
en una ocasión la visita de Paul Valery. Lo esperó con la
bandera francesa en una de las torres del castillo. Valéry comentó
después que Rilke vivía en una peligrosa intimidad con el
silencio. Pero si Baladine Klossowska se había trasladado con su
marido y sus dos hijos a Suiza era porque, siendo alemán, Erick
Klossowski tuvo que abandonar París al estallar la Primera Guerra
Mundial. En Suiza, Balthasar Klossowski, más conocido con su nombre
de pintor, Balthus, realizó los dibujos infantiles inspirados por
la pérdida de su gato Mitsou y publicados con una breve pero magistral
introducción de Rilke, quien ya era amante de Baladine, a la que
le escribió cartas en francés incluidas en el grueso libro
de cartas que por indicación de Rilke debía ser publicado
como perteneciente a sus obras completas. Los hermanos Klossowski gozaron
de la amistad de Rilke durante ese tiempo. ¿Puede encontrarse enseñanza
mayor? Para entonces Pierre Klossowski deseaba ser actor y fue homosexual
con varios niños de su edad. Rilke lo recomendó a André
Gide para que pudiese realizar sus deseos al regresar a París.
En tanto, la familia Klossowski vivió después de la guerra
en Alemania. Luego regresaron a París. Pero Pierre Klossowski ya
se había trasladado ahí para vivir en casa de Gide. A él
le contó sus aventuras homosexuales, despertando su insaciable
curiosidad. Nunca llegó a ser actor. Se inició como escritor
traduciendo con Pierre Jean Jouve los Poemas de la locura de Hölderlin.
Fue amigo muy cercano de Georges Bataille, para cuyo Colegio de Sociología
tradujo del alemán la Antígona de Kierkegaard y dio una
conferencia sobre Sade y la revolución. Después tuvo una
crisis religiosa. Decidió convertirse en cura y, a pesar de la
opinión de Gide contra ese propósito, pasó los años
que duró la Segunda Guerra Mundial en un seminario. De ahí,
cuando ya había superado su crisis religiosa, tomó sus experiencias
como seminarista para escribir su primer libro, La vocation suspendue,
hiriendo a varios de sus amigos católicos, a quienes utilizó
como personajes. Conoció en una reunión en la casa de Jean
Whal a Denise Morin Sinclair, quien ya había estado casada con
alguien que murió en la Segunda Guerra Mundial y fue miembro muy
activo de la resistencia. Con su primer marido ella había tenido
una hija. Klossowski se casó con Denise. Publicó un segundo
libro, Sade mon prochain, y en su tercer libro, Roberte ce
soir, ya aparece Denise Morin Sinclair con el nombre de Roberte y
el tema de las leyes de la hospitalidad, o sea, el préstamo de
su mujer a los amigos que visitan la casa. Para evitar la temida censura
de esa época ante un tema tan escabroso se proyecta publicar el
libro con dibujos de su hermano, conocido ya como Balthus. Los dibujos
nunca llegan a complacer por entero a Pierre Klossowski y el libro aparece
con ilustraciones suyas. Georges Bataille escribe una nota en su revista
Critique sobre este libro titulada "Más allá
de los límites". Roberte sería el personaje de La révocation
de l'Edit de Nantes y también del siguiente libro, cuyo tema es
la consecuencia de haber escrito Roberte ce soir y La révocation
de l'Edit de Nantes, titulado Le Souffleur. En este libro
las inclusiones de personajes dobles son casi infinitas, hasta hacerlo
sumamente difícil de comprender. Se incluye también un prefacio
y un postfacio tan complicados como el libro. Klossowski nunca tendría
un éxito definitivo entre los lectores. Sin embargo sus libros
son extremadamente valiosos. Hay que recordar sobre este aspecto a José
Lezama Lima: "sólo lo difícil es estimulante".
Y en efecto, con sus complicaciones o sin ellas, para los lectores empecinados
sus libros son ricos y le dan a Klossowski un carácter de primera
línea entre los escritores modernos. Escribió también
un libro en el que se resalta el mítico episodio en el cual Artemisa
para los griegos o Diana para los romanos se baña con sus ninfas
y es espiada por Acteón, quien está enamorado de la diosa
y al que ésta castiga por verla convirtiéndolo en ciervo.
El libro comienza lamentándose sobre cómo civilizaciones
tan perfectas como la griega o la romana han podido desaparecer.
Después
publica una quinta novela, El Baphomet, cuyo tema es la persecución
de los templarios acusados de homosexualidad, tal como ocurrió
hace mucho tiempo cuando la Inquisición todavía tenía
un poder absoluto. No obstante los templarios se crearon como una orden
de monjes soldados para defender la tumba del supuesto redentor cristiano
y lo hicieron con tal valor que diez de sus superiores perecieron cumpliendo
esta tarea. El último de ellos, Sire Jacques de Molay, fue quemado
por la Inquisición en el centro de París y en nuestros días
su nombre aparece en una placa que todavía es posible ver. La acusación
de homosexualidad pudo o no ser cierta, pero es utilizada por Pierre Klossowski
para escribir su libro, en el cual aparece una dama llamada Valentine
de Saint-Vit (Saint-Vit en lenguaje pornográfico es igual a Santa
Verga) y su sobrino Ogier de Beauséant (que sería Ogier
de Bellas Nalgas). Ella quiere recuperar las tierras que supone suyas
y para ello decide servirse de su sobrino Ogier haciéndolo entrar
a una de las comandancias-convento de la orden del templo donde debería
seducir a los monjes soldados. La novela se desarrolla cuando todo esto
ya ha ocurrido y Sire Jacques de Molay es el encargado por Dios de cuidar
a las almas de los muertos, que ya son unos puros soplos. Su argumento
incluye a Santa Teresa de Ávila, quien le informa al comandante
monje que ya el cielo pertenece a otra época y ella quiere ser
incluida entre los soplos para poder recuperar a un joven teólogo
que siempre estuvo enamorado de ella y no puede ser otro para los lectores
que San Juan de la Cruz. Hay todo un juego de reencarnaciones, de tal
manera que en la última de ellas Santa Teresa es Roberte y San
Juan de la Cruz el marido que la cede a sus amigos. Entonces Sire Jacques
de Molay le mete a Ogier, o a su cadáver —que permanece incorrupto
a pesar de haber sido ajusticiado junto con su tía por los templarios—,
el alma de Santa Teresa. Ogier resucita siendo un andrógino. Pero
en realidad todo ocurre durante una celebración de los fantasmas
en el aniversario de su ajusticiamiento. Ogier reaparece montado sobre
un oso hormiguero, el cual es Nietzsche. Y el rey Felipe participa también
en ese banquete utilizando como pretexto que hay un alzamiento en su contra
y ha tenido que refugiarse en el monasterio cuartel donde habitan los
templarios. Por supuesto todo es ficción convertida en realidad
por el arte de Pierre Klossowski. Así él participa en el
banquete y la novela concluye con Ogier en la celda del personaje que
es Klossowski y lleva el nombre del hermano Demian. Y termina, igual que
Roberte ce soir, con un cuadro vivo cuyos protagonistas son el
hermano Demian y Ogier.
Con
esto se cierra el ciclo de novelas creadas por Klossowski. Si antes había
escrito un libro sobre Sade, ahora hace otro sobre Nietzsche titulado
Nietzsche et le cercle vicieux y, fuera de pequeñas ediciones
de Sade et Fourier o de Origines culturelles et mythiques
d'un certain comportement des Dames Romaines, se dedica enteramente
a la pintura. Sus cuadros son enormes papeles sobre los que dibuja con
lápices de colores diversas escenas que ya conocíamos por
sus libros. Luego pasa a la escultura con temas igualmente parecidos a
los de sus cuadros. Podemos decir que el artista utiliza diversas formas
de expresión para dar vida a sus obsesiones personales. Finalmente,
sin abandonar la pintura y la escultura hace con Pierre Zucca una película
titulada Roberte en la cual Denise Morin Sinclaire y el propio
Klossowski son los actores principales.
El
círculo de la creación es interminable, pero sus creadores
son humanos, demasiado humanos, para utilizar un título de Friedrich
Nietzsche, y la muerte ha terminado la obra creadora de Pierre Klossowski
el 12 de agosto de 2001, cuando él ya había alcanzado la
edad de 96 años. Sin embargo, separada ya de su creador la obra
es inmortal. En ella vivirá para siempre Pierre Klossowski.
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